Para empezar

“Escribe, que algo queda” me dijo un periodista. “Escribe, que así sanas”, insistió el terapeuta. “Escribe, que te extraño“, añadió un corazón viajero. “Escribe, tía, para que me cuentes un cuento”, terció mi sobrina. “Escribe y dame voz” dijo mi alma dentro de mi pecho. “Escribe lo que te salga, que después corregimos”, apuntó el profe… Continúa leyendo Para empezar